Ready Player One: el adalid del marketing

El pasado mes de marzo veía la luz Ready Player One, una película de ciencia ficción dirigida por Steven Spielberg y muy esperada por la comunidad geek y los amantes de la cultura pop del siglo XIX, pero que ha suscitado buenas críticas a todos los niveles. Son numerosísimos los aspectos a comentar de esta película desde la perspectiva del marketing: la propia demostración de lo que podríamos alcanzar con la realidad virtual; los guiños a redes sociales; las referencias a música, películas, videojuegos y cómics de este siglo y del pasado; la representación de una serie de organismos dominantes en la sociedad…

La película se ubica en 2045, en donde el hastío y la desesperanza han invadido el mundo real, de modo que la gente, para evadirse de su crudeza, se refugia en una utopía visual llamada OASIS, a la que accede por medio de la realidad virtual. Lo interesante de este mundo virtual es que, como usuario, uno puede ganar o perder mucho dinero dentro de la aplicación. Esta situación no se aleja mucho de la realidad de nuestros días, cuando vemos que el e-commerce se está impulsando a tasas de crecimiento exponenciales, que se fomenta la inversión a través de la web y que proliferan las criptomonedas. Todos estos factores están suponiendo una auténtica revolución en el estudio de los mercados.

Fotograma de la película en la que se aparecen personajes de los videojuegos Mortal Combat, Overwatch y Street Fighter, y uno de los esqueletos de la cinta El Ejército de las Tinieblas

La trama de la película comienza cuando el creador de OASIS fallece, ofreciendo en testamento todas las acciones de su empresa a quien halle tres llaves ocultas dentro del juego. En esta aventura, nos toparemos con una infinidad de referencias la cultura pop de décadas atrás: Michael Jackson, Regreso al futuro, Duran Duran, El Resplandor, King Kong, los Gremlins, el Gigante de Hierro, Batman, Buckaroo Banzai, Jurassic Park, Street Fighter, Prince, Ciudadano Kane, Superman, Star Trek, Space Invaders, Atari… Y, del mismo modo, se hacen guiños (o, en términos anglosajones, Easter eggs) a componentes de la cultura geek actual: Minecraft, Overwatch, Mario Kart, Halo, Final Fantasy, Mortal Combat, Starcraft… Toda una explosión audiovisual de productos que forman parte, como decimos, de toda una cultura, y con la que los usuarios tienen una vinculación emocional.

Los protagonistas son varios jóvenes que se unirán en la búsqueda del premio del creador de OASIS, búsqueda en la que tendrán que competir contra una enorme empresa que también desea hacerse con el control del juego: IOI. Su director, que será el villano de la película, refleja la imagen cruda y oscura del corporativismo, incluyendo su pléyade de excesos y deshumanización. Como personaje antagónico se encuentra el mismo creador de OASIS, retratado como un eremita que creó el juego con el fin de alejarse de la sociedad por cobardía, encontrando su refugio en esta vida virtual alternativa. El contraste entre ambas figuras nos hace pensar en la guerra que actualmente sostienen en el mercado las cuatro gigantes tecnológicas: Google, Amazon, Facebook y Apple.

Fotograma de la película en donde se muestra una noticia de un periódico que compara a James Halliday, el creador de OASIS, con el gurú tecnológico Steve Jobs.

Por otra parte, el poder que tiene OASIS en el mundo distópico en el que se ambienta el filme recuerda al influjo que ejercen hoy día las redes sociales. Como se ha aludido anteriormente, OASIS es una vía de escape. Dice el protagonista de la película en una escena:

“Las personas vienen al OASIS por todo lo que pueden hacer. Y se quedan por todo lo que pueden ser. Es el único sitio que me hace sentir que significo algo”.

Por otra parte, el propio Tye Sheridan, actor que representa al protagonista de la película, afirmó que “Ready Player One es una enorme metáfora de las redes sociales”.

¿No recuerda todo esto a las situaciones felices y perfectas que, a raíz de sus fotos y publicaciones, parecen vivir todas las personas a las que seguimos en Instagram y Facebook? La falsedad de esta imagen que se pretende transmitir también se pone de relieve cuando uno de los personajes dentro del juego le recuerda al protagonista que en el OASIS todo puede ser falso, hasta las identidades.

En definitiva, estamos ante una película que da pie a muchos análisis de corte económica y psicológica y, por tanto, que se acercan a nuestra asignatura de Fundamentos de Marketing. Huelga decir que este filme está altamente recomendado, ya no sólo por lo expuesto, sino por la historia, la calidad de los gráficos y los numerosos detalles que la convierten, sin duda, en la que será una de las mejores películas de ficción de este año.

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